Datos personales

Mi foto
Delirios, delirios y más delirios...

miércoles, 10 de junio de 2009

**Pausa**





Los días se volvieron un tanto extraños ahora que pude concretar aquella idea que tantas vueltas me daba por la cabeza. No era nada fácil llevar el pensamiento de la traición a cuestas. Decidí finalmente detenerlo todo, y sigo sosteniendo que fue lo mejor que pude haber hecho.
De cualquier manera él no era quien yo creía que era realmente, resultó ser alguien repleto de odio, su alma no podía estar en paz... eso me desgastaba.

Y sí, admito que fui muy brusca al comunicarle que mis sentimientos por él habían cambiado, pero en cierta medida hasta creo que lo merecía. Siempre fui fría, quizás hasta sea algo que nunca vaya a cambiar... y me reconforta, me hace bien saber que soy así, porque hay sentimientos con los que ya no quiero tener que lidiar nunca más.

Estoy volviendo a lo que era antes, estoy mirando para atrás. Algo se quebró, y no paro de pensar sombríamente... como antes, aunque con una intensidad menor. Quizás sí esté intentando rememorar esos oscuros pasajes una vez más. Redescubrirme, tal vez, ponerme a prueba. No sé.

Tengo sed de sangre y violencia. Me siento completamente aturdida también, casi como esos momentos de extraño trance, la diferencia es que estas sensaciones son de mal augurio. Tengo miedo de caer en crisis. Sumamente irritable, más inestable de lo común, me cuesta horrores poder concentrarme.

Anoche llegué a la conclusión de que el hecho de poder ser amada me aterroriza, y es en esos momentos cuando mi organismo se revoluciona. Estoy casi segura que es eso lo que me esta consumiendo ahora: el miedo a ser amada. Es muy posible que sea él quien pueda al fin completarme. Pero no quiero arruinarlo todo, de cualquier forma eso no me tendría que preocupar, ya que si es él mi otra mitad, entonces lo entendería y todo lo supera
ríamos. Yo sé que el puede.

Quizás este solamente sorprendida, quizás no sea solo miedo, quizás crea también que no lo merezco... la culpa. Algo que
nunca permitió que mi alma estuviera en paz fue la culpa.
La culpa a vivir, a disfrutar, a amar, a descubrir, a soñar, a alcanzar... porque nada podía ser mío, porque una condena pusieron sobre mí... la de la autodestrucción.
Pero antes de que esto ocurriera, estuvieron ellos destruyéndome primero.

Algo me pasa y ya no quiero sentirlo más.
Lo quiero a él, lo necesito a él.
¡Necesito necesitarlo! Bastó una sola aparición para que el mundo no parara de sacudirse.




...Son cosas que pasan...







[ Foto arriba a la izq: mía]
[Foto abajo a la der: Ophelia de Rossetti]

1 comentario:

  1. Bueno!
    Sabes perfecto que ame esto que has escrito, sabes que .. jaja lo sabes todo! para que decir más?
    Te quiero demasiado Silvina!

    ResponderEliminar

El Baúl